Durante la primer semana de julio del 2009 –del 1 al 4 de julio- se realizo en la ciudad de Porto, Portugal la quinta edición de la Conferencia Latina de Reducción de Daños con la participación especialmente de portugueses, españoles, franceses, italianos y suizos y un puñado de latinoamericanos. Esta Conferencia surge del trabajo en red de equipos y asociaciones de diversos países, fue organizada este año por APDES de Portugal y Grup IGIA de España.
Siguiendo la tradición de las CLAT anteriores -que se habían realizado en Barcelona, Perpignan y Milán- numerosos espacios de reflexión y debates fueron posibles en la pintoresca sede del evento; La Alfandega a orillas del río Duero.
Experiencias latinoamericanas en la Conferencia Latina
Los oradores latinoamericanos tuvieron como eje la política regional, los daños de los abordajes prohibicionistas para la región, desde los daños en el ecosistema y para los campesinos en los países productores de drogas hasta los daños para los usuarios de drogas. Ricardo Soberon y Ricardo Vargas presentaron la situación de los países productores y la militarización del conflicto. La ex jueza brasilera María Lucia Karam presento las falacias del prohibicionismo y la nueva ley brasilera que no implica la despenalización -según se sugiere en algunos foros- ya que se mantienen vigentes penas restrictivas de la libertad. Y quien escribe disertó sobre “La percepción del usuario como enemigo en América Latina”. La presentación incluyó una lectura critica de campañas oficiales como la chilena “Manual para las personas bajo los efectos de la marihuana” (CONACE)y la argentina “Hablemos” (SEDRONAR), pasó revista a las leyes actuales y las recientes reformas y puntualizó los obstáculos a las alianzas del movimiento latinoamericano para la reforma de las políticas prohibicionistas en especial los relacionados con las campañas andinas de legalización de la hoja de coca y el movimiento cannábico que suele discriminar entre las leyes asociadas a la marihuana y las demás drogas.
Todas las exposiciones de los oradores latinoamericanos coincidieron en la importancia de redes de trabajo en la región. Es de señalar que la Dra Karam participa también de la Red Latinoamericana REFORMA y que es miembro de la organización LEAP, Law Enforcement Against Prohibition, una organización americana básicamente integrada por ex funcionarios, jueces, agentes de la DEA y policías arrepentidos de su participación en la llamada “Guerra contra las drogas”.
También realicé disertaciones sobre la experiencia de trabajo en Reducción de daños y derechos humanos en Rosario, Argentina y los fundamentos y alcances del slogan desarrollado por el CEADS de la Universidad Nacional de Rosario “Ni faloperos, ni drogadictos, Ciudadanos” y sobre “La reducción de daños en el fin del mundo” con un balance de la nueva política implementada en la provincia de Tierra del Fuego a partir de un trabajo de capacitación realizado por el CEADS-UNR.
Martha Miravete Cicero del Grupo de Mujeres de la Argentina presentó la experiencia de años de esfuerzos y dedicación en las cárceles argentinas y las dificultades para la defensa de los derechos humanos de las personas privadas de libertad y el acceso a tratamiento. Realizó un emotivo homenaje a compañeros claves del movimiento de reducción de daños argentino como Javier Maillot quien promovió –con esfuerzo y valentía- la organización de los usuarios de drogas en defensa de sus derechos.
Así como en la región las Universidades tuvieron un rol clave en la aparición y desarrollo del modelo de Reducción de Daños siendo pioneras en su implementación la Universidad de Bahía en Brasil y la Universidad de Rosario en Argentina, así se destacaron las presentaciones de Tarcisio Andrade y su equipo desde el CETAD en la ciudad de Salvador y las del CEADS en la ciudad de Rosario. Andrea Celentano y Oscar Montenegro presentaron las experiencias del Programa de Reducción de daños de Rosario y la estrategia de distribución de sniff kits entre usuarios de cocaína y ketaminas.
El protagonismo de los usuarios de drogas y activistas de los paises latinos
Como en las Conferencias Internacionales de la IHRA, los usuarios de drogas y los activistas fueron, no objetos de análisis y preocupación de los profesionales, sino interlocutores de estos.
La Red Internacional de Personas que Usan Drogas INPUD realizó una sesión sobre los alcances de estos movimientos con la participación de Matthew Southwell de Inglaterra, Theo Van Dam de Holanda, Fabrice Olivet de Francia y que contó con mi participación en tanto facilitadora del proceso de constitución de la primer red argentina de usuarios RADDUD en el año 2000 y facilitadora del protagonismo de usuarios de América Latina en conferencias previas. Recordemos que ARDA gestionó la participación de Veronica Russo en la CLAT de Perpignan, de Osvaldo “Flecha” en la Conferencia Internacional de Delhi, de Marcelo Cabrera en la Conferencia Americana de Seatle y de Carolina Pe en la Conferencia Internacional de Slovenia.. En mi presentación realice una revisión de las experiencias asociativas a fines de los años 90 en Brasil con Aborda y en Argentina con RADDUD y las dificultades en la región para que los usuarios “salgan del armario”; el rol del movimiento cannábico en la región y la relación entre los movimientos de reducción de daños y los grupos de usuarios y activistas.
En el marco de la Conferencia estuvieron presentes usuarios de España, Francia y Portugal organizados en redes y asociaciones. Los activistas argentinos presentes Martha Miravete Cicero y Oscar Montenegro formalizaron su participación en INPUD lo que posteriormente derivo en el fortalecimiento de las redes de usuarios ya instaladas en Argentina y la constitución de un nuevo movimiento con referentes provinciales y regionales.
El modelo Portugués; Tratamiento y no Castigo y Descriminalización y no Despenalización
Portugal desde el año 2001 nos muestra una evidencia indiscutible; que la descriminalización del uso y la tenencia de drogas tiene consecuencias positivas y no negativas como se anunciaba apocalípticamente desde la reforma de la política de drogas del país. En aquella época la prensa amarilla disfrutaba mostrándo usuarios de heroína por la calle y yonkis en coma. Mensajes e imágenes demonizadoras como los que abundan en los medios argentinos al abordar la propuesta de despenalización o el fallo reciente de la Corte Suprema. Los medios se regodeaban anunciando que llegarían aviones repletos de estudiantes extranjeros para fumar marihuana y los políticos anti-drogas como el líder del Partido del Pueblo remarcaban con cinismo que Portugal ofrecía “sol, playas y cualquier droga que quisieras”.
La decisión del gobierno de Portugal –tildada de “ultraliberal” en la época- fue descriminalizar el uso personal y la tenencia para consumo de cualquier droga y la indicación a la policía fue clara: no arrestar a nadie que fuese encontrado tomando ninguna clase de droga.
Recién este año la ley portuguesa volvió a ser tema de discusión cuando el Instituto norteamericano Cato –con sede en Washington- publicó el estudio realizado por Glenn Greenwald. Que concluye que ninguno de los escenarios previstos se hizo realidad, ni el aumento del uso de drogas en los jóvenes ni la transformación de Lisboa en un paraíso para los turistas. El abogado constitucionalista americano resumió la situación en que la descriminalización produjo una reducción en las patologías asociadas al uso de drogas -lo que sus defensores argumentaban- y una reducción del uso de drogas -lo que sus detractores temían.
Los datos permiten concluir que la "descriminalización no tuvo efectos adversos en las tasas de uso de drogas en la Unión Europea” y que “en varias categorías esta entre las más bajas de la Unión Europea”. Incluso es de señalar que el último aumento en el consumo es previo a la descriminalización.
La evidencia portuguesa
Entre el 2001 y el 2007 la cantidad de portugueses que dicen haber consumido heroína al menos una vez en su vida aumentó solo de un 1% a un 1.1%. Para las demás drogas los porcentajes han bajado, teniendo incluso Portugal una de las tasas mas bajas de Europa en uso de cannabis. El uso de heroína y otras drogas de abuso ha disminuido entre la población joven más vulnerable Igualmente ha ocurrido con la cocaína; la segunda droga más popular. La tasa de prevalencia para su consumo alguna vez en la vida es sólo mayor en Portugal que en cinco estados de la Comunidad Europea e inferior que en todos los demás donde dicha tasa se duplica, triplica y hasta cuatriplica.
No hay registro de lo que se conoce como “turismo de la droga” (término que se hizo famoso con los coffee shops holandeses) El 95% de los reportes por uso de drogas desde 2001 son en ciudadanos portugueses.. El nivel de tráfico de drogas también se ha reducido y la incidencia de problemas asociados al uso de drogas como las enfermedades de transmisión sexual y muertes por sobredosis se han reducido drásticamente.
El uso compartido entre los usuarios inyectables ha bajado del 44% antes de la descriminalización a un 17% luego de la misma, ya que la nueva ley facilita el acceso a tratamiento y programas de reducción de daños. Entre los casos de VIH antes un 56% correspondía a usuarios de drogas y ahora sólo al 20%.
En 1999 Portugal tenía la mayor tasa de VIH en usuarios de drogas inyectables de la Comunidad Europea. Desde el 2001 - año de la descriminalización- los nuevos casos se redujeron considerablemente. Se observa también una disminución pero mucho más modesta en las infecciones de hepatitis B y C.
En cuanto a mortalidad, Portugal había tenido un aumento de muertes asociadas al uso de drogas entre 1989 y 1999, casi 400 muertes al año. Desde la descriminalización, se revirtió la tendencia llegando en 2006 a 290 muertes.
Lo bueno, lo novedoso y lo pendiente
El Observatorio Europeo sobre Drogas -que tiene su sede en Lisboa- ha aclarado las diferencias entre descriminalizar, despenalizar y legalizar. La droga sigue siendo ilegal en Portugal y las personas son detenidas por la policía por tenencia, le es confiscada la droga y es derivada a una comisión especializada.
Ya en Europa otros países han hecho del uso y la tenencia para consumo personal una ofensa administrativa –y no un delito penal- similar a la de las infracciones de tránsito como no uso del cinturón de seguridad. Lo especial del modelo portugués es la implementación de una derivación de la persona a una comisión gubernamental especializada que tiene por misión disuadir del consumo y no a un Juzgado Criminal. La misma esta integrada por psiquiátras, trabajadores sociales y asesores legales. Este abordaje es fundamentado por las autoridades sanitarias como un abordaje de salud cuyo objetivo es alentar a los adictos a hacer tratamiento y evitar que los usuarios recreativos se conviertan en adictos. Sin embargo, la imposición de trabajo comunitario e incluso multas no dejan de ser penas restrictivas de las libertades individuales, Si bien producen mucho menos daño que las penas privativas de la libertad y que obviamente la cárcel, no constituyen un abordaje que se avale en el respeto a la privacidad tal como lo menciona el artículo 19 de nuestra Constitución Nacional, a partir del cual si no hay ofensa o peligro para un tercero el Estado no debería poder interferir en la vida del usuario. O sea ni castigándolo, ni enviándolo a tratamiento, pero tampoco obligándolo a nada. O sea ni multa, ni trabajo comunitario serían adecuados en un abordaje que preserve el derecho a la privacidad que en tanto tal no debería inmiscuirse el Estado con obligaciones/sanciones/castigos en las acciones de sus ciudadanos que no ofendan ni perjudiquen a terceros.
Lo positivo es que actualmente al ser la tenencia considerada ofensa "administrativa", la policía puede citar a la persona encontrada con drogas, pero no encerrarla. Nadie que posea lo que se considere menor a las dosis personales correspondiente a diez días de consumo puede ser arrestado, sentenciado a la cárcel o involucrado en antecedentes delictivos.
Este es otro elemento innovador de la ley portuguesa: que las dosis mínimas que se entienden para consumo personal no estan fijadas por una cantidad de sustancia (como por ejemplo en la ley de Colombia, Mexico o Peru) sino a partir del establecimiento de cantidades inferiores a un lapso promedio de consumo que se estipula en diez días.
Lo negativo es que dicha citación a la Comisión ya mencionada puede derivar en diversas sanciones como multas o tratamientos obligatorios. En Portugal la policía envía un promedio de 7,500 personas por año a las comisiones,
La obligatoriedad –que cuestionamos- de asistir a las Comisiones, quizás en algunos casos puede contribuir al tratamiento pero en otros será cómplice del fracaso del intento de la imposición de los mismos.
El director de la agencia oficial, el Instituto de Drogas y Adicciones de Portugal -Manuel Cardoso- menciona que “antes de la descriminalización los usuarios temían buscar tratamiento para evitar ser denunciados a la policía y detenidos, ahora saben serán tratados como pacientes con un problema y no estigmatizados como delincuentes” .
Conclusiones
Resumiendo la evidencia epidemiológica, hay registros de aumentos en los tratamientos pero no en el consumo. La descriminalización tuvo por resultado un aumento de financiamiento para la asistencia a través de más camas para desintoxicación, Comunidades Terapéuticas y casas de reinserción. La cantidad de pacientes en programas de sustitución aumentó de 6,000 en 1999 a más de 24,000 en 2008,
La experiencia portuguesa evidencia que como se dice habitualmente “lo mejor no debe ser enemigo de lo bueno”. Si bien no ha avanzado hacia la despenalización, vemos que el paso intermedio realizado con la descriminalización ya muestra buenos resultados especialmente en el campo de la salud reduciendo problemas asociados y favoreciendo aparentemente el tratamiento.
La pregunta abierta es si la descriminalización facilitó el tratamiento o medicalizó el problema. Esta segunda alternativa tendría obviamente sus costos. Dicho en otros términos: el precio a pagar por la libertad de los cuerpos podría ser el encierro de las psiquis en cárceles psicofarmacológicas o en el reino de la perenne disuasión del consumo en las Comisiones.
En cualquier caso, ahora le resta a Portugal poder avanzar en la defensa de los derechos humanos de sus ciudadanos que usan drogas, garántizandole a los usuarios de las drogas prohibidas el derecho a la igualdad con los usuarios de drogas legales como el alcohol y el tabaco a quienes cuando el Estado intenta disuadir del consumo no lo hace con ninguna medida compulsiva ni sanción o inmiscuyéndose en el ámbito de su privacidad.
Bibliografia
- http://www.clat5.org/
- Glenn Greenwald. "Drug Decriminalisation in Portugal: Lessons for Creating Fair and Successful Drug Policies." By
- http://www.economist.com/world/europe/displaystory.cfm?story_id=14309861
- http://www.cato.org/pubs/wtpapers/greenwald_whitepaper.pdf
- European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction.